La crisis de los misiles en Cuba casi lleva a una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
Millones de cubanos vivieron por más de una semana al borde de un holocausto nuclear.
De junio a octubre de 1962, en plena Guerra Fría, la Unión Soviética colocó en secreto un contingente militar completo en la isla, incluidos 42 misiles nucleares de alcance intermedio capaces de alcanzar y destruir ciudades estadounidenses enteras en cuestión de minutos. La Unión Soviética desplegó en Cuba sus poderosos misiles R-12 y R-14, con rangos de 2.000 y 3.000 kilómetros respectivamente y capaces de portar ojivas nucleares con una capacidad explosiva cien veces mayor a la de la bomba de Hiroshima.
Tras descubrir la amenaza, el presidente estadounidense John Kennedy anunció un bloqueo marítimo de la isla el 22 de octubre. Si los barcos soviéticos intentaran evitarlo, la guerra entre las dos potencias nucleares sería declarada finalizada.
"El bloqueo, lo resistiremos. La agresión directa, la rechazaremos (…) Para quitarnos la soberanía, tienen que eliminarnos de la tierra", respondió el líder cubano Fidel Castro, que dio la orden de alarma de combate al país.
Para solucionar la crisis y evitar la destrucción mutua asegurada, Kennedy y su homólogo de la URSS, Nikita Kruschev, entablaron negociaciones directas. Pero Fidel Castro temía un ataque inminente de Estados Unidos, según expresó en una primera carta a Kruschev el 26 de octubre, publicada posteriormente junto al resto de la correspondencia entre ambos líderes durante aquellos días.
Le aseguró que entre 24 y 72 horas el ejército estadounidense bombardearía sus bases o iniciaría una invasión total de la isla, según refleja la carta, cuyo contenido se publicó.
El dirigente caribeño solicitó a su socio soviético que, en caso de producirse la invasión, lanzará un primer ataque atómico contra el país norteamericano "para eliminar tal peligro de una vez y para siempre".
Al borde del desastre
Así, la isla se abocaba a una inminente guerra nuclear sabiendo que cualquier preparativo sería inútil ante un desastre de tal magnitud.
El derribo de un avión espía estadounidense por parte de la Fuerza Aérea cubana el 27 de octubre no ayudó a aliviar las tensiones, aunque afortunadamente para entonces se había llegado a un acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Soviética para poner fin a la crisis.
"Los planes de contingencia consistían en llevar a los jóvenes a las montañas a ver si sobrevivían", afirma Arboleya.
Quienes en la isla conocían el poder de la bomba atómica, se resignaban a lo inevitable.
"Me había leído un libro de ataques nucleares y sabía lo que iba a pasar. Un compañero me dijo: 'Carlos, si atacan esta noche, ¿Qué va a pasar?' Y le dije, 'bueno, vamos a ver un gran resplandor, mucho calor y después vamos a estar muertos'", recuerda, por su parte, Alzugaray.
En cualquier caso, el ataque estadounidense no se produjo, y Kruschev pidió a Castro la desescalada, escribiéndole informando del reciente acuerdo con Kennedy para acabar con la crisis. La Unión Soviética retiraría los misiles nucleares cubanos a cambio de que EE.UU. aceptara no invadir Cuba y retirar sus misiles nucleares de Turquía (aunque esto último se revelaría más adelante). Los días más peligrosos de la crisis de los misiles han pasado y la existencia misma de Cuba ya no está amenazada.
Castro argumentó que la retirada de los misiles dejaba a Cuba en una posición vulnerable en caso de que Estados Unidos rompiera su promesa de no invadir la isla; pero, también lo vio como una oportunidad para ser intocable.
"Lo que yo viví no fue de alivio. La memoria que tengo fue que nos traicionaron y más nunca, al menos un buen sector de la población revolucionaria cubana, idealizó a la URSS después de la Crisis de Octubre". Argumentó el historiador Jesús Arboleya para BBC Mundo.
Referencias:
Amerise, A. (28 de octubre de 2022). "Crisis de los Misiles: por qué los cubanos se sintieron traicionados por la URSS". BBC News Mundo. Obtenido de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-63054805

No hay comentarios:
Publicar un comentario